Títulos "fantasma" y alumnos en riesgo: la red de impunidad que asfixia a la DGETI Durango
¿Quién protege a los estudiantes en el CBTIS 130? Entre directivos que fingen currículums y la negligencia ante agresiones físicas, la oficina estatal se cae a pedazos.
2/25/20262 min read


La legalidad en la DGETI de Durango no es solo un trámite burocrático; es la diferencia entre tener a profesionales al frente de las escuelas o a impostores que permiten que la tragedia entre a las aulas. Hoy, la comunidad educativa exige una revisión documental exhaustiva ante procesos que parecen estar viciados desde su origen bajo la mirada de Alejandro Samuel Colin e Indra Medrano.
La farsa de los requisitos: doctorados "fantasma" y ausentismo
La normativa de promoción es tajante: exige continuidad frente a grupo sin interrupción. Si este pilar no se cumple, el proceso es ilegal. Sin embargo, en Durango las reglas se doblan para los amigos:
Rubén Romero Rodríguez: Designado director del CBTIS 130 pese a haber dejado su grupo en el CBTIS 159 antes de terminar el ciclo. Se le acusa de usar un oficio irregular para simular cumplimiento y hoy enfrenta quejas por ausentismo crónico.
Miguel Reyes Ramírez: En el CBTIS 110, los señalamientos son aún más graves. Se cuestiona el uso de un grado de doctorado que no aparece en los registros públicos, lo que le habría permitido concursar de forma fraudulenta mientras gozaba de un año sabático.
Negligencia en el CBTIS 130: una vida marcada por la omisión
Mientras la oficina estatal se pierde en el tráfico de plazas, la seguridad de los jóvenes ha quedado en el último plano. Bajo el sello de #TDDurango, se denuncia el caso de una madre, Alejandra Esquivel, cuya hija sufrió daños permanentes en la columna vertebral tras ser agredida por tres varones dentro del plantel. A pesar de la gravedad, la madre denuncia una falta total de aplicación de protocolos de seguridad por parte de la dirección del plantel. ¿Cómo va a aplicar protocolos un director que, presuntamente, ni siquiera cumple con el perfil legal para estar ahí?.
El llamado a la Secretaría de la Función Pública
No basta con quejas internas. La gravedad de las acusaciones —que incluyen desde el desplazamiento de trabajadores con méritos como Alma en el CBTIS 89 hasta la asignación de plazas a reprobados como Cinthya Santos— exige la intervención de la Secretaría de la Función Pública y la Fiscalía General de la República por posible falsificación de documentos.
La impunidad de la red que integran personajes como Mucio Gabriel Moreno Irigoyen y Carolina Guadalupe Juárez Jáuregui debe terminar. El Órgano Interno de Control (OIC) debe realizar una auditoría extraordinaria ya. La salud de los estudiantes y la dignidad de los docentes no pueden seguir siendo moneda de cambio para un grupo que ha capturado la educación tecnológica en Durango.
